Menu

Entre los lácteos, el queso es un ingrediente crítico en la mayoría de las cocinas. Sin embargo, es sencillo recurrir a variedades internacionales por desconocimiento del potencial que ofrecen los quesos mexicanos.

En este artículo analizaremos los distintos tipos de queso mexicanos desde una mirada que nos permita evaluar su rendimiento, respuesta al calor y cómo su correcta elección según el platillo impacta directamente en la rentabilidad de tu cocina. ¡Sigue leyendo!

Quesos mexicanos en la cocina profesional

México posee una de las culturas lácteas más ricas de América, con una diversidad que abarca desde quesos frescos artesanales hasta piezas con maduraciones complejas.

Para un restaurante, aprovechar los quesos mexicanos ofrece ventajas competitivas claras:

  • Identidad y diferenciación: aportan un perfil de sabor auténtico que los quesos industriales genéricos no pueden replicar.
  • Eficiencia de costo: al ser productos locales o regionales, los quesos mexicanos suelen tener un costo menor y más competitivo en comparación a los quesos importados.
  • Versatilidad técnica: existen variedades específicas para crear platillos muy variados. El perfil de los quesos mexicanos va desde los frescos hasta los maduros y los perfectos para gratinar.
trozos de distintos tipos de quesos, blandos y duros, sobre tabla de madera con romero

Quesos frescos mexicanos y sus aplicaciones

Los quesos frescos se caracterizan por su alto contenido de humedad, sabor suave a leche fresca y su incapacidad para fundirse. Esto los hace ideales para aportar textura y frescura a cualquier platillo.

Queso panela

El queso panela es originario de diversas regiones del país. Es un tipo de queso “de canasta” de pasta blanda y blanca. Su ligero sabor lo hace ideal para absorber sabores de marinadas. Es común en ensaladas, como relleno de chiles o en guarniciones para caldos.

Debido a que no se funde, puedes cortarlo en láminas gruesas y sellarlo a la plancha o a la parrilla. Sírvelo como un steak vegetariano con una salsa de chiles tatemados. U ofrécelo como fajitas con pimientos y cebolla para tu menú de comida texana.

Requesón

El requesón es el equivalente mexicano al queso ricota. Se elabora a partir del suero de la leche, lo que le da una textura granulosa y una alta acidez. Es muy bajo en grasa y con una gran capacidad para mezclarse con hierbas y especias.

Suele usarse en rellenos para tlacoyos, gorditas, pastas o hasta en postres. Aprovecha el requesón como base para un mousse o espuma. Hazlo salado con epazote y chile serrano para coronar una sopa de milpa muy contemporánea o como aderezo para tortas.

Queso ranchero

El queso ranchero es el queso fresco por excelencia en las comunidades rurales de México. Su sabor es ligeramente más salado que el panela y se desmorona con mayor facilidad.

Lo usamos en tostadas, enchiladas o frijoles refritos. Usa el queso ranchero como base para una “costra” de queso desmoronado sobre pollo. Consigue la textura perfecta dándole un golpe de calor en el horno de convección. 

plato de sopa de tortilla mexicana con chile y queso panela en trozos junto con otros ingredientes como ají, ajo, pimienta, lechuga y queso en tablas de madera

Quesos que funden bien en platillos calientes

Gracias a su alto contenido de humedad y grasa, estos quesos tienen una estructura que les permite estirarse y derretirse uniformemente. Los utilizamos cuando buscamos una textura tersa y agradable al paladar.

Queso Oaxaca y quesillo

Aunque popularmente se llama “queso Oaxaca”, en su lugar de origen se le conoce como “quesillo”. Se trata de un queso de pasta hilada y gran elasticidad con reconocimiento internacional.

Su sabor es suave, un poco salado y ácido. Perfecto para quesadillas, tlayudas y rellenos que requieren formar una “hebra”. Crea esferas de quesillo y empanízalas. Fríelas y acompáñalas con una buena salsa, será una entrada exitosa para compartir.

Queso Chihuahua y queso menonita

El queso Chihuahua, también llamado “queso menonita”, es un queso de pasta prensada. Esto significa que contiene muy poco suero y una textura mucho más firme. En cuanto al sabor, es más intenso y maduro que el asadero.

Su contenido de grasa lo hace idóneo para gratinar. Puede ir arriba de enchiladas, molletes o dentro de hamburguesas. Utiliza el queso Chihuahua para hacer una teja de queso crujiente en el horno y úsala para decorar tus platillos o como un toque de textura en ensaladas.

Queso asadero

El queso asadero es típico del norte del país, especialmente de Chihuahua y Durango. Se funde de manera cremosa y uniforme sin separarse la grasa tan rápido como otros quesos.

Es el preferido para los quesos fundidos en cazuela, los choriquesos y como relleno en cortes de carne. Incorpora el queso asadero en tu menú creando salsas cremosas que te sirvan para bañar proteínas o como queso para botana acompañando con nachos.

trozo de queso Chihuahua o queso menonita de México sobre tabla de madera con ají seco

Quesos maduros y de sabor intenso

La maduración de los quesos es un proceso a través del cual se pierde humedad y se concentran sabores, sales y aromas. Esto ocurre mediante la acción de bacterias o mohos controlados.

Queso Cotija

El queso Cotija es originario de Michoacán. Muchos lo consideran “el parmesano de México” por su textura dura y su sabor salado con un aroma potente.

No se funde, por lo que es popular sobre elotes, esquites, ensaladas de pasta o sobre moles. Puedes tomar el queso Cotija y rallarlo para crear una costra sobre un filete de res o para terminar un “risotto a la mexicana” hecho con granos de elote tiernos y hongos nacionales.

Queso añejo

El queso añejo es, generalmente, el queso ranchero que ha pasado por un proceso de secado y salado prolongado. Su textura es quebradiza, pues ha perdido demasiada humedad. Su sabor es salado e intenso.

Debido a ese sabor tan salado, lo colocamos en sopas, tacos dorados y otro tipo de antojitos. Para usar el queso añejo de una forma original, marínalo en cerveza, vino o tequila. Sírvelo como aperitivo, acompañado de frutos secos, ate de frutas, pan y conservas o encurtidos.

Quesos regionales y especiales en la cocina mexicana

Existen algunas joyas locales que, por su técnica de elaboración, se consideran especialidades de nicho y presentan un gran potencial para tu menú.

Queso doble crema

El queso doble crema es muy común en Veracruz y Chiapas. Tiene un alto contenido de grasa, lo que le da una textura casi untable. Su sabor es lácteo e intenso.

Por eso resulta un ingrediente común en postres, rellenos de panes o para preparar salsas cremosas. Úsalo como sustituto del queso crema industrial, combinará bien con sabores muy dulces como el chocolate, la cajeta o la fruta.

Queso de bola

Cuando hablamos de queso de bola nos referimos al de Ocosingo, Chiapas y a su primo hermano, al estilo holandés, usado en Yucatán. Este queso tiene un centro cremoso y ligeramente ácido, cubierto por una dura capa de cera roja.

El queso de bola se rellena o se usa rallado para preparar las famosas marquesitas. Aprovéchalo para rellenar ravioles artesanales o para preparar una hamburguesa muy original. Úsalo también en postres a base de chocolate o leche condensada. 

cocinero rallando queso de bola sobre marquesita, postre mexicano tradicional, comida callejera

¿Cómo elegir el queso mexicano adecuado según platillo y costo?

Para tomar la mejor decisión en tu negocio, al momento de utilizar el queso mexicano más adecuado, considera estos tres pilares:

  1. Punto de fusión: si necesitas gratinar, elige el queso Chihuahua o el asadero. Si necesitas que mantenga la forma, opta por el queso panela.
  2. Intensidad de sabor: los quesos frescos no deben competir con salsas muy fuertes. Los quesos maduros, como el Cotija, son potenciadores de sabor que deben usarse en menor cantidad.
  3. Rendimiento vs. costo: un queso con mucha humedad (como el ranchero) perderá mucho peso al cocinarse. A veces es preferible invertir un poco más en un queso asadero de calidad que mantenga su volumen y apariencia en el plato.

En resumen, todo depende de qué esperas de tu plato. Pregúntate qué textura te gustaría conseguir y si necesitas un perfil de sabor más ligero o profundo. Haz pruebas y prepara el mismo platillo con diferentes tipos de quesos mexicanos hasta encontrar el más adecuado para tu receta.

Si este artículo te parece útil y te interesa el mundo de los quesos, te invitamos a registrarte gratis en nuestro webinar. ¡Solo tienes que dar click aquí para revisar todo nuestro contenido!

Conservación y manejo de quesos mexicanos en restaurantes

El manejo adecuado de tus quesos mexicanos garantiza que la inversión no se convierta en merma. Tienes que mantener esto en mente:

  • Cadena de frío. Mantén los quesos frescos siempre entre 2°C y 4°C. Los quesos maduros soportan temperaturas ligeramente más altas, pero en cocinas profesionales, el frío constante previene la oxidación de las grasas y asegura el mejor sabor.
  • Control de humedad. Los quesos frescos deben guardarse en recipientes con rejilla para que no naden en su propio suero. Si no se hace, esto terminará por acelerar su propia descomposición.
  • Contaminación cruzada. Usa utensilios y tablas específicas. Un queso contaminado con restos de vegetales u otras proteínas puede desarrollar mohos no deseados en cuestión de horas.
  • Rotación (PEPS). Primeras entradas, primeras salidas. Etiqueta cada pieza con fecha de recepción y fecha de apertura. Esto también te permitirá tener un mejor control de inventarios.

Dominar el uso de los quesos mexicanos es un paso fundamental para encontrar ese equilibrio entre tradición y eficiencia. Al entender las propiedades de sabor y textura de cada uno de los quesos mexicanos, puedes transformar un ingrediente común en el protagonista de tu oferta gastronómica. 

Inicio
Productos
Recetas
Favoritos
Menu