En una era donde el cliente siempre quiere tener la razón y sabe que tiene cientos de miles de opciones a su mano para comparar tu menú y pedir descuentos de forma agresiva, debemos ser sumamente efectivos a la hora de establecer los precios de nuestros platilloss y preparaciones.

Más allá de conocer con exactitud el costo de cada receta y definir los precios en función del margen o beneficio esperado, hoy queremos recomendarte algunos consejos que tal vez no habías tenido en cuenta a la hora de tomar decisiones.

Chef poniéndole precio a un producto.

Primer consejo: Todo parte del conocimiento del cliente.

Una gran clave y muchas veces olvidada es entender los costos. Debemos entender a quién le queremos vender, qué espera y cuánto está dispuesto a pagar.

Hoy en día los clientes son muy diferentes y quieren cosas muy distintas. Un consumidor de alto poder adquisitivo está dispuesto a pagar bastante dinero por una hamburguesa premium o un sándwich con ingredientes especiales. El foco debe estar en “ponerse en los zapatos del comensal”, comprender sus gustos, hábitos de consumo y comportamientos que nos permiten tomar mejores decisiones a la hora de construir toda la experiencia y definir los precios de cada platillo.

Segundo consejo: La agilidad es clave en la nueva normalidad.

Ya no es viable tomar decisiones cada tres meses o una vez por año. Hoy en día, los negocios exitosos hacen cambios, pequeños pero veloces, todas las semanas.

Revisa los precios de tu menú de forma constante, entiende que se mueve más, que se mueve menos, cambios en proveedores, oportunidades de reducir costos, posibles optimizaciones.

Entiende los platos estrellas (los de mayor consumo) y analiza si vale la pena realizar pequeños ajustes, imperceptibles al ojo del cliente, para mejorar la rentabilidad.  

Cuanto más ágil seas, mejor funcionará el negocio. 

Tercer consejo: Pon tu atención en las tendencias del momento

Otro punto importante al momento de pensar en tus precios es entender las nuevas tendencias y oportunidades. Cuando estamos a la vanguardia, podemos cobrar precios más altos o elegir platos y preparaciones con mayor rentabilidad.

Ante la nueva normalidad, los hábitos de consumo en el sector gastronómico han variado hacia opciones más saludables, innovadoras y para el gusto de todos. Se trata de diversificar tu menú con opciones que se acerquen a los gustos de los comensales. Por ejemplo, si tienes un restaurante de carnes, no se trata de dar un giro a un menú vegano, sino de aprender a ofrecer alguna que otra ensalada además de las carnes.

Además, el consumo actual en restaurantes se ha centrado en servicio a domicilio, por lo que tus platillos deben estar adaptados para las exigencias de esta tendencia. Un menú enfocado a las ventas a domicilio te ayudará a:

  • Es una gran manera de abaratar costos

  • Oportunidad de un nuevo canal de ventas

  • Ahorrar tiempo para tu cliente

  • Ofrece disponibilidad de tu producto

  • Innovación y valor agregado al negocio

  • Control de ventas y pedidos

Ten esto en mente y tendrás el menú justo y necesario para conquistar a nuevos comensales. 

Cuarto consejo: Apúntale a las ventas cruzadas

Otra de las nuevas tendencias que nos deja la tecnología es la posibilidad de “complementar” el pedido que hagan nuestros clientes, de forma instantánea y personalizada. No es ofrecer algo adicional porque sí, es ofrecerlo en función de lo que están pidiendo y entendiendo que ese complemento puede hacer que el pedido sea mucho mejor. Se trata de usar los datos de las ventas para mejorar la experiencia del comensal, ofreciéndole productos que mejorarán sus platillos.

Además, este tipo de técnicas te ayudarán a mejorar el valor del ticket promedio por persona, así generas mucho más valor porque te enfocas en aumentar tus ventas en lugar de aumentar los comensales.