“Menú” una palabra que usan los restaurantes en cualquier rincón del mundo, pero una palabra con mucho poder y peso al momento de saber cómo administrar un restaurante.

El menú es uno de los principales factores de marketing gastronómico, es esa carta de presentación, ese primer impacto o apertura al comensal, para que este pueda pedir esos platillos exquisitos que preparan los cocineros y que al final se verán reflejados en ventas.

Es importante tener en cuenta algunos factores al momento de elaborar, modificar, replantear o modernizar el menú:

  • El diseño de tu carta: tipo de impresión, color, fuente o estilo de letra, tamaño, jerarquías, facilidad de lectura, etc.

     

  • Alineado a tu modelo de negocio: debe ser coherente con tu marca y también, debe estar adaptado a las necesidades de tu mercado.

     

  • Opciones de menú: en los tiempos de la nueva normalidad, es una buena idea que tu menú pueda descargarse con un código QR o que esté visible en gran formato en tu negocio.

De las grandes incógnitas que surgen al comienzo o a lo largo de la elaboración de un menú están preguntas como: ¿Qué tan rentable puede ser? ¿Cómo se busca mayor rentabilidad? ¿Qué estrategias se deben implementar para mejorar la oferta del menú?

Por eso, uno de los puntos que se deben tener en cuenta son los “productos de temporada”.

Los productos de temporada se deben ver como una herramienta para valorizar y rentabilizar la cocina de todo negocio gastronómico, gracias a que:

  1. Dan una comunicación positiva del uso de tus insumos.
  2. Generan rentabilidad por sus costos ya que son más bajos.
  3. Pueden proporcionan mayor rotación en el uso de tus platillos.
  4. Ofrecen diversidad por cortos tiempos en tu menú.
  5. Tienen un trasfondo sostenible que ayuda al planeta.

Ahora, la gran incógnita es: ¿Cómo adaptar un menú con el apoyo de estos productos?

Persona sosteniendo una canasta con alimentos.

En realidad, es más sencillo de lo que se piensa, ya que, si bien es cierto que un restaurante tiene una identidad en su menú, esto no quiere decir que puedas llegar a tener platillos que vayan acorde con el insumo que este de temporada. ¿Qué hacer?

Estos son algunos consejos que te damos para tener en cuenta:

  • Analizar el menú entendiendo cuáles son tus platillos más rentables y menos rentables, saber cuáles son los platos más conocidos del menú, pero no necesariamente son los más rentables. 
 
  • Ve a los supermercados o habla con tus proveedores de frutas y verduras, entiende cuáles son las estacionalidades de cada producto. Trata de ir un paso adelante y entender las estacionalidades de los productos de temporada, eso te dará tiempo para planear y no reaccionar de afán ante una propuesta nueva para tus comensales.
 
  • Los productos de temporada generalmente son tubérculos o frutas. Arriésgate a tener nuevas opciones con algunos de estos, siempre hay uno o varios insumos que tienen sentido con tu carta.
 
  • Si un producto de temporada que no es acorde con tu concepto, entonces piensa de forma disruptiva. Siempre hay una solución que puedes apalancar con una tendencia de algún insumo, pueden ser festividades o días especiales que podrás aprovechar para elaborar algo distinto por corto tiempo.
 
  • Trabaja de la mano de los cocineros, haz una “lluvia de ideas”, escucha sus propuestas con los productos que hay de temporada. Dos o más cabezas hacen un mejor trabajo.

Adaptar todos estos puntos a tu menú es clave cuando buscas un bien común y no solo un bien propio. La temporalidad trae consecuencias positivas si te adaptas y moldeas a ellas. Tu menú será exitoso siempre y cuando te apalanques en lo que sucede a tu alrededor y no dejes de mirar lo que pasa más allá de tu cocina.