Pero, ¿cómo seguir haciendo que la hamburguesa sea memorable y sobre todo, antojable? Veamos 5 sugerencias para añadir energía y originalidad a tus recetas de hamburguesa:

1. Dale un toque artesanal:

Se puede dar más valor a este platillo añadiendo mayor sabor, calidad en los ingredientes y una preparación cuidadosa. Algunas cadenas resaltan que la carne de sus hamburguesas proviene de ganado alimentado 100% de pasto. BareBurger y LYFE han colocado al frente de sus menús hamburguesas con esta característica, lo que ha resultado ser un éxito. 

El Healdsburg Bar & Grill en el condado de Sonoma, California, cuenta con hamburguesas de carne Angus cubierta con pepinillos gourmet Alexander Valley, todo servido en un pan tostado, pan de masa fermentada producida localmente con mayonesa de ajo asado[1].

Las verduras incluidas en tu hamburgesa pueden ser el ingrediente local a destacar en su preparación.  

2. Un poco de grasa hace la diferencia:

No es mentira que la grasa aporta gran parte del sabor a una hamburguesa, la clave es saber cómo podemos usarla para resaltarlo. El sabor que aporta la grasa no necesariamente se debe a más mantequilla o aceite, sino de la selección de los cortes de carne, como el brisket o el pastrami, o añadiendo un poco de carne de cerdo a la mezcla. El truco está en tratar a la carne como un condimento más.

3. ¡Arriésgate!

¿Cuál es la magia de una hamburguesa? Quizás se trata de los contrastes que produce en el paladar, por medio de texturas y sabores. El pan caliente cubriendo la carne y la lechuga, la acidez de los tomates, lo agrio de los pepinillos, lo salado de la cebolla y lo empalagoso del regusto del queso. 

Para llegar a este nivel de experiencia, seleccionemos dos ingredientes de la hamburguesa y démosles un tratamiento más extremo. Agreguemos col, cebolla o calabacín en escabeche para despertar las papilas gustativas con algo agrio. Añade un toque de calor con picante o reemplaza el clásico queso cheddar o suizo con un Roquefort o queso azul.

4. Crunchy Toppings

La cebolla en aros o trozos crocantes, pepinillos fritos, tocino o hasta zanahorias y calabacín, si algo cruje en el paladar al morder una hamburguesa es inigualable. Para lograr el crunchy perfecto el tipo de aceite y la temperatura son la clave. 

Un aceite refinado poliinsaturado es el ideal, los vegetales son los mejores, ya que sus puntos de calor son más altos; 410 ° F -aceite de maíz y aceite de oliva, a 435 ° F -aceite de canola-, a 445 ° F aceite de semilla de uva y a 450 ° F cacahuete, soja y cártamo. Estos aceites fríen con mas rápidez absorviendo menos grasa, también se deben cortar los alimentos en trozoso similares para lograr que todo se fría al mismo nivel y siempre mantener la misma temperatura.

5. Salsas

Sí, la tradicional salsa de tomate es deliciosa y es la fiel compañera de la hamburguesa, pero actualmente muchos establecimeintos venden sus recetas con la consigna de llevar una salsa especial, ya sea a partir de la receta típica de la salsa de tomate o haciendo nuevas recetas de salsas para darle originalidad.

Los sabores en las salsas van desde agridulces y ahumados hasta picantes. Hay salsas cuya base está hecha con whiskey, mayonesas de aguacate, jengibre, miel y eneldo, salsas cremosas agridulces y picantes como la salsa de nueces o cerezas picantes hasta salsas hechas con pesto; el punto es buscar el mejor sabor que dé ese toque spicy a tus recetas. 

Estos tips te ayudarán a hacer de tus hamburguesas algo memorable, la clave está en tu creatividad para crear y combinar sabores e ingredientes, recuerda, el pan y la carne están listos para que les agregues tu toque personal, ahora ¡al asador!

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