Sólo uno de cuatro comensales culpa a los operadores y a la industria de los alimentos por la elevación en los precios de los restaurantes. En vez de presentar un aumento repentino en el precio o no hacerlo para no perder clientes, utiliza algunas estrategias de precios que beneficiarán los resultados sin sacrificar los bolsillos de tus comensales.
Sin importar el ejemplo que sea adecuado para tu negocio, se ha comprobado que los menús de precio fijo son llamativos para los comensales. Variar los precios fijos en diferentes platillos y horas del día impulsará el negocio de nuevas formas según tus necesidades.
Este puede ser el momento para experimentar con platillos de menor precio que usan cortes de carne de costo más accesible y muchos vegetales de la temporada. Estos por lo general requieren de la preparación de un experto de forma que el comensal no puede preparar en casa, por lo que el uso de métodos tradicionales como asar o estofar, que llevan tiempo y cuidado, da un ángulo llamativo y nostálgico al platillo, además de ofrecer el valor y margen que necesita.
Innova tus ensaladas y sopas con aderezos y dips, ingredientes diferentes y nuevas técnicas culinarias. Promueve las raciones generosas de tus entradas para compartirlas o comerlas como plato fuerte. Cuatro de cada cinco consumidores en EU siente que la entrada se debe compartir, mientras que tres cuartos considerarían ordenar un platillo combinado.
Recompensa a los clientes que regresan continuamente; se sentirán conmovidos por tu oferta y podrían convertirse en tus más fieles partidarios. Ofréceles un postre al final de la comida o un digestivo con el café.
La venta de productos de más valor busca convencer a los comensales de adquirir platillos del menú adicionales o mejorar su compra actual. “¿Le gustaría acompañar su orden con papas a la francesa?” es el clásico ejemplo. Algunas veces, a la práctica de vender productos de más valor se le conoce como venta sugestiva.
Si tu personal de servicio no pone en práctica la venta sugestiva, este puede ser tiempo de hacerlo. Vender productos de más valor es una de las formas más rápidas de mejorar las ventas sin gastar dinero adicional. Una buena práctica de esta técnica brinda los siguientes resultados:
Mayor gasto promedio por comensal
Al vender más platillos, tú aumentarás la cantidad del gasto promedio en tu restaurante.
Mayor satisfacción del cliente
Cuando tus meseros practican una buena venta sugestiva, el resultado es un mejor servicio, ya que se comunica a los comensales cuáles son las mejores opciones que están disponibles para ellos.
Ventas más rentables
Además de vender más platillos o platillos más caros, la venta de productos de más valor puede aumentar las ventas de los platillos del menú con los más altos márgenes de utilidad, ya que los meseros aprenden a recomendar los platillos más rentables.
Mejores propinas y satisfacción laboral para meseros
Un mayor gasto por comensal se traduce en mejores propinas, lo que hará feliz a tus meseros.
"¿Quiere agua mineral o natural?" Aunque el cliente puede pedir agua de la llave, la invitación aumenta la posibilidad de que compren agua. La oportunidad de vender vino y/o cerveza de más valor también se puede realizar al inicio del servicio. Por lo general, las ventas de vino pueden ser el principal factor que aumenta los márgenes de utilidad.
Por lo general, las entradas tienen buenos márgenes de utilidad. Además, son algunos de los platillos en el menú donde se puede ofrecer más valor. Hay una gran posibilidad de que los comensales ya tengan hambre cuando llegan al lugar, por lo que el personal de servicio no debe perder esta oportunidad. Los meseros deben estar capacitados para describir las entradas de una forma tentadora para alentar a los clientes.
Cada vez que un cliente ordena algo que iría bien con algo más, los meseros deben sugerir órdenes adicionales.
Todos los meseros deben ofrecer postre a los clientes y describirlos de forma que se les haga "agua la boca". Si una mesa parece dudar en darse un gusto, recomiende a los clientes que consideren compartir, sólo para dar una pequeña probada.
Cada uno de los miembros del personal de servicio debe saber qué platillos en el menú son más rentables, para que intenten venderlos de forma sugestiva. Por ejemplo, si los meseros saben qué plato principal es más rentable para el restaurante, cuando un cliente pide una recomendación, pueden mencionar dicho platillo. Si los meseros saben qué postre es más rentable, pueden hacer una deliciosa descripción del mismo justo cuando los clientes terminen su plato principal.