
Tu menú es una fantástica herramienta de comercialización y una forma de tentar a los comensales para elegir ciertos platillos del menú. El comensal promedio se tarda sólo 3.5 minutos en ver un menú antes de tomar una decisión. Haz una lista de tus platillos más rentables en la primera parte del menú con 8 a 10 platillos en cada categoría. Tener más opciones hará que tomen más tiempo para ordenar.
Sus comensales necesitan impresionarse con el menú y estar convencidos de su valor. Las descripciones deben despertar los cinco sentidos (gusto, vista, tacto, olfato, oído) y nombrar los “mejores” ingredientes.
Los comensales quieren sabores robustos. Todo menú exitoso tiene que ser acertado en los sabores básicos. Marinar carnes y vegetales durante la noche puede enfatizar el sabor y el color. Usa combinaciones de sabores que los comensales no pueden recrear en sus casas fácilmente.
Llama la atención con el uso de ingredientes inusuales. Esto tentará al comensal más intrépido y será tema de conversación en el menú. Ofrece la opción de pagar un costo adicional por agregar un ingrediente de primer nivel en algunos platillos.
Dá a los comensales la opción de pedir varias guarniciones para aumentar la variedad y los ingresos. Las ensaladas y los vegetales con una variedad de aderezos y adornos funcionan bien.
Ofrece a tus comensales opciones del menú que son difíciles de recrear en casa. Usar ingredientes más accesibles puede compensar el tiempo y la habilidad requerida.
Todo el personal debe saber cuáles son sus platillos más rentables. Invítalos a recomendar los platillos cuando sea apropiado.