El 75% del consumo gastronómico en hoteles es a través del formato buffet.
Un buffet bien estructurado ayuda al comensal en su elección y al hotel a incrementar su rentabilidad influenciando al consumidor hacia los productos más redituables (ensaladas y postres).
La apariencia, variedad y acomodo son los aspectos más valorados en el buffet.
Siempre debe haber en el buffet: Frijoles, arroz, fruta, ensalada y en el desayuno huevos y chilaquiles.